cabecera-mentoring-empresario


El lector que sigue esta columna, sabe que no doy consejos. Que todo lo expresado aquí es material para pensar. Planteo temas para que pensemos, conjuntamente, cuáles son los mejores caminos a seguir.

Esta vez, para responder a la pregunta: ¿qué hacer para tener un año ganador? , mi planteo es: ¿qué NO hacer para poder llegar a tener un año ganador?

El Empresario sabe perfectamente, que tiene posibilidades de ganar o de perder, si no, no merece llamarse Empresario.
Cada cual conoce su negocio y sabe cómo ganar, no le hace falta hacer un curso para "ganadores", pero hay determinados factores que pueden hacerle perder el rumbo, entonces, inexorablemente el año se perderá.

De todos los riesgos, (internos, NO externos), voy a detallar 5 posibilidades de hacerse un penal en contra.

Le sugerimos que preste atención a estos posibles riesgos y si alguna de estas dificultades lo acechan, piense como resolverlas o pida ayuda externa para entenderlas, cambiar la actitud y las costumbres disfuncionales.

1. El fracaso frente al éxito

Triunfar es una forma de llegar a una meta atravesando un camino que esta signado por fracasos y éxitos. Miente aquel que dice que “triunfó en la vida”, porque ni los éxitos ni los triunfos son eternos, forman parte de determinados aspectos o momentos en las vidas cambiantes de cada cual.

Hay una clase de personas que cuando ya llegan a un éxito o a un logro, hacen lo posible para desmerecerlo y esta meta que ya puede tocarse con las manos se esfuma y deja el sabor amargo de la frustración.
Estas personas no se "equivocan", no pueden aducir que equivocaron el camino y por eso no llegaron a su meta, no, estas personas BUSCAN perder, tal como los jugadores compulsivos que van a jugar para perder.
No solo no se "equivocan", sino que sacan el pie del acelerador cuando están ya frente a la bandera a cuadros. Esto es una dis-función. Es un boicot interno para perder y conseguir la lástima del otro, quejarse y quedar frustrado y sin energía para volver a insistir una vez y otra vez tratando de llegar.

A veces sucede que el motivo por el cual tiene este síntoma es porque busca penalizarse ante la culpa que siente frente a un suceso reciente donde se siente responsable y por eso elige castigarse.
Pero aquel que tenga este comportamiento en forma habitual, de fracasar frente a un éxito inminente, necesita ayuda, no cabe duda.
No para "romper una racha de mala suerte", sino para entender por qué se castiga de esa manera.

2. Las dudas

Dudar es la necesidad de comparar y medir.  Se debe contar con elementos de juicio suficientes para determinar los beneficios de una o de otra opción. De esta manera se acortan los tiempos de incertidumbre y las actividades fluyen, las relaciones fluyen y la vida fluye.

Solemos escuchar estas frases:
"Siempre arruino las cosas perdiendo tiempo y las oportunidades con mis dudas" "Siempre lo mismo, nunca me decido"
Por eso la pregunta es: ¿Es funcional o disfuncional la duda en los negocios y en las transacciones?

Frente a esas situaciones que parecen sin salida, el Mentor ayuda a discernir si en determinados casos la duda es funcional.
En esos casos, se está frente a la duda necesaria para determinar día a día, hora a hora, minuto a minuto las mejores decisiones a tomar y lograr la mejor adaptación a la vida en el sentido más amplio.

3. La procrastinación

Cuando el Empresario pueda llegar a comprender que su duda es disfuncional, observará  cómo esta duda le hará perder oportunidades, matará su confianza, su seguridad y finalmente, "atrasará fortuna"
 
Vivir dudando es como firmar un contrato de por vida con el fracaso.
De la mano de la inseguridad, llegará la postergación. A este tipo de postergaciones uno les llama: PROCRASTINACIÓN.

En la procrastinación aparte de perder el tiempo postergando, entra un nuevo elemento: el que castiga es quien da el plazo final, ya sea imponiendo una multa o a través de una ley.
Por ejemplo la compañía de teléfono que corta el servicio, la empresa de energía que da el último plazo para abonar la luz o el coche que se queda sin combustible en medio de la carretera.

Pero ojo, todo esto tuvo su anticipación: ¿le pongo o no le pongo combustible? - ¿llego o no llego? - ¿compro la mercadería o no la compro? - ¿le pago en término al proveedor o lo dejo "colgado"?
Es decir, el eterno jueguito macabro de la duda.
Como siempre, gana el tiempo, el que se quedó con la mejor tajada de la vida.

4. No poder diferenciar entre ilusión y proyecto

Todos los proyectos parten de una ilusión o de una utopía.
Uno se dispone, busca, desea, ansía llegar a un lugar deseado. Y para esto debe armar un proyecto. Proyecto que tendrá sus leyes propias porque deberá estar anclado en la realidad, establecer metas y contar con los medios para llegar a lograrlo.

El proyecto debe, no sólo tener viabilidad sino también, medir los riesgos que entraña embarcarse para poder llegar a lo que uno se propone.
Pero hay muchas personas que se engañan creyendo que son lo que creen ser y lo que se imaginan de ellos mismos, por lo tanto no pueden salir de esa situación ficticia que los llevará irremediablemente como a Peter Pan a la "tierra del nunca jamás".

Por lo general uno oye afirmaciones tales como: yo puedo!, yo no necesito ningún plan para llegar donde quiero llegar, basta mi voluntad!, yo puedo arriesgarme, no le temo a nada!.
Este tipo de individuos se lanzan frente a esa ilusión, donde cada vez que dan un paso hacia la ilusión, ésta retrocede un paso.
Es el camino inexorable para la frustración puesto que seguramente esta clase de personas, como no puede escuchar ni aprender, irán a un fracaso del que difícilmente puedan volver.

Entonces, para armar un proyecto viable, con posibles logros pero también posibles frustraciones, uno tiene que estar seguro que está en condiciones, que  posee un pensamiento estratégico y que tiene tolerancia a la frustración.
Que sepa admitir lo que no sabe y buscar a expertos, escucharlos y preguntarse: ¿para qué estoy preparado, quién soy, que quiero, que puedo?

Las propias limitaciones hacen difícil poder formularse estas preguntas, por eso es importante la intervención del Mentor, porque es quien ayudará a discernir, evaluar, priorizar y encontrar buenos caminos.

5. El paralizarse frente a los cambios

La incertidumbre es natural al ser humano
La incertidumbre está ligada a los cambios inmediatos o futuros.
Cuando un individuo tiene los elementos constitutivos para tomar previsiones ya no está en la esfera de la incertidumbre, por lo tanto puede cambiar libremente y efectivizar los cambios que pretende hacer consigo mismo, con su empresa o con sus relaciones.

Teniendo un método de medida y conociendo perfectamente los riesgos del devenir, puede elegir entre una cosa y otra, no tiene incertidumbres. Esto le va a permitir actuar, no va a paralizarse.

Es factible que en algún momento, entre en la disyuntiva de seguir adelante con los cambios o paralizarse.
Y la parálisis SIEMPRE viene de la mano de percibir peligros, ya sean estos reales o fantaseados.

Cuando no se cuenta con parámetros reales, efectivamente se siente en peligro.
Si la persona sólo tiene inferencias o corazonadas se activará la sensación de miedo y de un peligro que está a la vuelta de la esquina.
El miedo se activa cuando el individuo sabe que no puede manejar las circunstancias futuras, cuando tiene miedo a fracasar porque no tiene certezas firmes, lo ataca la  impaciencia y la situación se torna angustiosa y paralizante.

Solo podrán vencer la parálisis aquellos que puedan arriesgarse a cambiar y las características principales que deberán tener son el derecho a frustrarse si el cambio no trae mejoras, la tolerancia a la frustración,  una buena capacidad de espera y paciencia.

Siempre hay soluciones, especialmente desde el Mentoring, donde primero lo que se busca es la forma de comprender estas acciones disfuncionales de las personas para poder darles un sentido.
La solución está a mano, sólo necesita darse cuenta de su impaciencia, buscar ayuda para elevar su sistema de tolerancia a la frustración, dejar de sufrir el miedo al vacío y  conseguir ser más paciente y tolerante frente a los propios errores.

Si con todo lo antedicho, usted puede pensar y pensar-se, le auguro un año ganador!

Ernesto Beibe, Mentor
www.ernestobeibementor.com

Febrero, 2015

Boletín Informatívo

Presentacion del libro en Marbella 125

Suscríbete a nuestra publicación distribuida de forma regular por correo electrónico acerca de Mentoring Empresario.

Leer más...

Venta de Libros

Libro Genograma y mentoring P

Mis claves para aprender a cambiar.

Una herramienta de ayuda para todo profesional que busque el bienestar del Otro...

Leer más...

Galería de Vídeos

Galería de Imágenes

¿Quién es Ernesto Beibe?

ErnestoBeibeProf. Ernesto Beibe
Mentor y Consultor Empresarial
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Leer más

Siguenos en...

twitter_48x48 facebook_48x48 feed_48x48 youtube_48x48

Encuéntranos

Recomienda Nuestra Web

 
 
 
 

Últimos Comentários

  • Mentoring Empresario en La Vanguardia

    Pilar 10.12.2014 21:11
    Hola, me ha gustado todo el contenido de la web. lo relacionado con Mentoring. Tiene calidad y en ...
     
  • Mentoring Empresario en La Vanguardia

    maria 18.06.2014 21:12
    Me parecio muy interesante la nota. Estamos iniciando una marca de ropa FELICITY URBAN.Estamos en Cba ...