Con Adriana «Nana» Schnake

Se pueden hablar horas de La Nana. En su erudición, en su articulación de distintos saberes. En su manera de manejar grupos terapéuticos o de estudio.

 

Pero cuando todo esto se da en un lugar de paraíso como es la Isla de Chiloé, una isla ubicada en el Sur de Chile.

Tuve la oportunidad de vivir intensamente y aprender de la Nana rodeado de este paisaje ensueño.

Ubicado dentro de ese enorme predio rodeado por el Océano Pacifico estaba el marco didáctico de la Nana, en una casa de madera, acorde con el paisaje por fuera y realmente acogedora y cálida por dentro. Fue un placer, y una extraordinaria vivencia el haber podido participar en un órdago de aprendizajes y conexiones con el aire limpio, en una tierra y mar de esta isla paradisiaca.

 

Esta es la atmósfera imperante por dentro de la casona, y de la actitud laxa de nuestro grupo en situación de aprendizaje.

 

Pero la frutilla de la torta era observar a la Nana tejiendo como despreocupada, como en otro mundo, mientras seguía paso a paso su programa establecido de enseñanza y corrigiendo errores de comprensión de cada uno de nosotros, sus alumnos, muchos de edad avanzada.

Dentro de su zona de escaneo estaba cada milímetro de la casa-aula. Había suficiente espacio para caminar después de horas sentado sobre un almohadón. Mientras camino escuchando a la Nana, que sin solución de continuidad, termina una frase y dice: “pelos y dientes son accidentes, arrastrar los pies es signo de vejez”

quedé paralizado, porque levantó la vista sobre el tejido del día, fijando su mirada en mi.

 

  • ¿lo dice por mi? Pregunte sorprendido.
  • Efectivamente, todo tiempo que camina lo hace arrastrando los pies.

Más que vergüenza me resultó interesante, porque de ese emergente salió una actividad sobre el aparato locomotor para el grupo, pero en lo que a mi respecta, durante el resto de la estadía me dedique a mirar desde la rodilla a los pies de todo bicho que caminaba.

 

Esto no terminó allí, porque una vez vuelto a Buenos Aires, me quede una tarde entera hasta el anochecer sentado ante una mesa tomando café en una terraza fijando la mirada solo en pies caminando.

¡Doy fe que hace años que perdí pelo y que visité mucho al odontólogo, pero jamás volví a arrastrar los pies!

 

 

Las clases transcurrían de mañana y de tarde, con un tiempo considerable para almorzar y repasar notas, y anudar amistades, y convertir en sinergia los conocimientos que cada uno aportaba desde la experiencia de las respectivas profesiones .

 

Las actividades no eran solo teóricas en este seminario de diez días

Internados en otra antigua casona de material, sino también practicas, esto incluía

Sesiones Gestalt en diálogos de uno con la parte de su cuerpo afectada

 

Disfrazarse y dramatizar funciones de los distintos órganos

 

Recordemos que todo esto sucedía en la Isla de Chiloe, así fue como aporte un muñeco con los órganos en tres dimensiones y movibles, y cuando caimos en cuenta que omitieron los órganos sexuales le llame Paco, simplemente porque pa cog&%/$ no servía.

 

Usted, lector, preguntará que me llevó a mi hacer 3 seminarios con la Nana del Lenguaje de los Órganos. Es una herramienta imprescindible para entender los síntomas psicosomáticos del funcionamiento de la mente y el cuerpo. Esta es una de las columnas vertebrales del Mentoring. 

Cuando los miedos, los odios, las vergüenzas, las debilidades, el estrés o las indignidades no se pueden expresar través de la palabra, el individuo se expresa gritando a través del cuerpo.

 

Desde Barcelona, Septiembre 2021
Ernesto Beibe Mentor
ernesto.beibe@mentoringempresario.com
Whatsapp +34 628698809 / +34 638 741 510

Start typing and press Enter to search

Shopping Cart

No hay productos en el carrito.